Nuestros clientes vinieron a Pixtin en busca de asesoría para abrir una bocadillería en un barrio de Vitoria-Gasteiz (Salburua). Nuestro principal reto era hacer algo diferente a todo lo existente; el objetivo final, que la gente de la ciudad se acabara trasladando al nuevo barrio para conocer la bocadillería. Pasamos a describir el proceso del proyecto:

Estudio previo

A través de un estudio inicial detectamos que los bares y restaurantes de la zona resultaban asépticos, impersonales tanto en diseño como en concepto. En un barrio completamente nuevo, aún carente de sabor, la primera decisión pasaba por encontrar un estilo que, sin resultar un pastiche ni renegar de la condición de nuevo, hiciera referencia a la tradición de los bares del centro; aunar modernidad con algo que resultara familiar y acogedor para un público recién trasladado al barrio pero acostumbrado a vivir en el centro de la ciudad.

La propuesta

Tomamos como punto de partida los bares de lunch neoyorquinos, de constatado éxito entre nuestro target en ciudades más grandes como Madrid o Barcelona, pero de concepto novedoso para una ciudad más pequeña como es Gasteiz. Sobre ese look más internacional propusimos hacer guiños a la tradición local. Fue en este punto en el que nos pusimos en contacto con el arquitecto Ibai Usandizaga para que nos ayudara a expresar estas ideas a través de la arquitectura.

Naming y logotipo

Siempre con la idea de resultar cercanos, se buscó un nombre en euskera que se diferenciara de los nombres de carácter internacionalista (Mamut, Vendeta) de la competencia en el barrio. Koxka fue nuestra opción final, un nombre sonoro y polisémico, cuya traducción más usual al castellano es la de “Morder” o “Mordisco”, muy apropiado para una bocadillería.

El logotipo se trabajó de manera coherente con la idea general de modernizar la tradición. Con este fin “euskaldunizamos” una tipografía para que, aun manteniendo este aire tradicional, no resultara tan “pesada” como las clásicas tipografías vascas.

Los elementos gráficos

Los elementos gráficos giran en torno a tres grandes temas que contribuyen a dar cohesión a todo el proyecto:

  • Los motivos asociados al espacio, como los dibujos que conforman las baldosas, contribuyen a aunar diseño y arquitectura.
  • Los motivos asociados a la tradición vasca (cuadros euskaldunes, definiciones de palabras en euskera, tipografía…) ayudan a dar carácter local a un estilo de local internacionalista.
  • Se incluyen también detalles de la oferta gastronómica del bar. El pan utilizado en los bocadillos se incluye a modo de gag humorístico en todas las obras de arte vascas contribuyendo a explicar el producto, revalorizarlo, hacerlo memorable y dar un toque de humor a la marca.

El resultado

El resultado es un bar de una inmejorable relación calidad precio que se ha convertido en un referente en el barrio que sigue atrayendo gente desde todos los puntos de Vitoria-Gasteiz. 

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